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La verdadera alegría no es un simple estado de ánimo pasajero, ni algo que se logra con el propio esfuerzo, sino que es un don, nace del encuentro con la persona viva de Jesús, de hacerle espacio en nosotros, de acoger al Espíritu Santo que guía nuestra vida
Esa alegría que mencionas ya me gustaría tenerla pegada a mí para que no se me escapase pues hay días que me falta , menos mal que no me permito caer en la tristeza y trato de recuperar esa alegría perdida aunque me cueste un gran esfuerzo.Besicos
ResponderEliminarPor eso mismo también hay que tener Fe en buscarla. Tenemos la obligación serena de Ser Felices. Y a sensu contrario, en lo relativo a Las Tribulaciones, procuro alejarme de todo aquello que las fomente, lo cual no quiere decir que esté todo el día riéndome. En el equilibrio del concepto Bienhumorado está la clave. Y sin quitar estar dispuesto al Sacrificio.¡Por cierto , tu cántaro de barro sobre el regato de ese paraje húmedo y natural fomenta la alegría que nos sugieres! Gracias por cómo un texto tuyo aligera el plúmbeo calor del estío.
ResponderEliminar¡¡¡¡¡¡¡ Sólo queda enviarte mis besitos veraniegos!!!!!
debe serlo, querida Flor, seguro que es así. Pido esa gracia maravillosa para mí y para todos los que conozco. Un abrazo fraterno
ResponderEliminarSí. Nace del gozo de su resurrección. Nace del ejercitar la mirada de Jesucristo hacia nosotros; mirándonos con ternura, con cariño, haciendo suyos sus dolores para convertirlos en gozo y paz en nuestro corazón. Y cuando lleguen las sequedades, entonces esa alegría y gozo viene de abrazándonos a la sola cruz...
ResponderEliminarMuchas gracias, hermana. Gracias por sus comentarios en mi pobre casa y gracias por su amistad en Cristo. Un fuerte abrazo para usted.
La alegría es un fruto del Espíritu Santo. El amor, la alegría, el gozo van unidos.
ResponderEliminarSon frutos de nuestra unión con Cristo, como la paz la armonía...Es todo un resultado de nuestra trasformación , de nuestra amistad con Jesucristo...
Gracias hermana. Unidas en la oración. Un fuerte abrazo fraternal.
Pues si en todos los momentos vividos y felices no hacemos parte a nuestro señor , esa alegría sería una leve brisa sin sentido
ResponderEliminarPor ello siempre agradezco a Dios por sustentarme sonrisas verdaderas
y aliviar mi corazón.
Que post bonito e inspirador.
ResponderEliminarArthur Claro
http://www.arthur-claro.blogspot.com
Por eso mismo, en los momentos alegres y felices, siempre me acuerdo y los comparto con Él.
ResponderEliminarUn abrazo y buen verano, amiga.
el verano sigue la vida comienza a diario un abrazo desde Miami
EliminarLa verdadera alegría no depende de las circunstancias favorables, es el premio a la fidelidad en el cumplimiento de la voluntad de Dios.
ResponderEliminarVivamos con el oído atento al Espíritu Santo que nos va guiando.
Preciosa reflexión.
Un fuerte abrazo