“Guarda silencio y reconoce que yo soy Dios” (Salmo 46, 10) Estas son palabras para que las llevemos con nosotros en nuestras vidas trajinadas. Podremos pensar en el silencio, en contraste con nuestro mundo ruidoso. Pero quizá podamos ir más allá y mantener un silencio interior aun mientras seguimos en nuestro quehacer cotidiano. Es importante mantener un lugar silencioso en el “mercado”. Ese es el lugar donde Dios puede morar y hablarnos. También es un lugar desde donde nosotros podemos hablar de manera sanadora con todas las personas con que nos encontramos en nuestro ocupado día. Sin ese lugar silencioso empezamos a dar vueltas como un trompo. Nos convertimos en personas aceleradas, que corren de un lugar a otro sin dirección determinada. Pero con ese silencio Dios puede ser nuestro guía en todo lo que pensamos, decimos o hacemos.

Muchas gracias. Lo tomare en cuenta. Un fuerte abrazo
ResponderEliminarLa meditación al respecto de nuestras míseras acciones humanas, nos llevan a un resguardo mental para sopesar que el ruido de La Vida nos induce a la confusión. En esas etapas de solipsismo hallamos frutos exquisitos: El Desierto Interior (Xeniteia) La Tapeinosis (Humildad profunda, arraigada y edificante) y La Percepción de Un Absoluto que es El Todohacedor. Semejante perspectiva sí que nos debe animar-tal como tú finamente expones con magnificencia-a valorar Ese Silencio fecundo, apetitoso y que debe ser la credencial verdadera del Ánima. Depende de cómo imploremos para amar ese íter, podremos ser más o menos felices por poder dirigirnos a voluntad a ese reconditorio del edificio de Nuestro Ser, que a Fe Mía, es el auténtico eremitorio en esta vida telúrica, amenazada por el Caos que nos ha tocado aprovechar.
ResponderEliminarQuedo a Tus Pies por tamaña entrada en tu bitácora, filosófica, vital y plena.
Y además gracias por el detalle de una foto gualda en su mayoría, que nos recuerda que los oropeles son de este mundo tangible, pero el brillo dorado verdadero permanece en Las Alturas.¡Seamos Nefelibatas y Entes Espirituales , pero a Conciencia!
¡¡¡Paz Y Amor, Ciudadana del Mundo!!!
Es cierto, querida Flor, lo intentaré con la gracia del Señor y la ayuda del inmaculado Corazón de María. Gracias por tu compartir. Dios te bendiga
ResponderEliminar