así es, querida amiga, o servimos a la Palabra de Dios hecha hombre en Jesús, poniéndole en primer lugar en nuestras vidas, o erraremos la vereda. Un abrazo, linda
Nunca deberíamos perder ese hábito o más bien la necesidad de esa sed de saber acerca de Dios y sus maravillas, aunque nos atraiga lo demás...vivir momentos del Señor... Asi sea.
Muy buena frase hermana. Y seria bueno recalcar que afanes y riquezas pueden llegar incluso a ser aquellas necedades en las cuales ponemos mucho ahínco, y a las cuales estamos apegados. A veces somos ricos en acumular y en aferrarnos a un montón de ideas, tonterías y pensamientos los cuales se transforman en montón de palabras y acciones necias, “en buenas intenciones.” Ahogamos la Palabra, cuando hacemos todo sin orar y sin preguntarnos primero, si lo que hacemos agrada y hace feliz a La Palabra. No regamos la tierra, no profundizamos, no le abonamos y mucho menos queremos escarbar, sino que nos mantenemos en la superficie. Conformándonos con una “plantilla" a medio crecer y débil. La Palabra, que es Cristo mismo, quiere una sola cosa de nosotros: nuestro corazón. La conversión de nuestro corazón. Pero para esto, hay que trabajar la tierra vigilantes todo el tiempo.
Ayúdame, Señor, en esta semana Santa que se aproxima. Arranca en mi todas esas raíces ponzoñosas que dañan y que te ahogan. Que el Señor transforme mi corazón por el Suyo. Que se forme en mi el Reino de Dios, al igual que el grano de mostaza. «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según su palabra»
Mi cuaresma ha sido dura... Le pido humildemente, no deje de orar por mi. Gracias. Dios le bendiga y un abrazo.
así es, querida amiga, o servimos a la Palabra de Dios hecha hombre en Jesús, poniéndole en primer lugar en nuestras vidas, o erraremos la vereda. Un abrazo, linda
ResponderEliminarEs cierto y aún sabiendo esto nos aferramos a todo lo material haciendo oídos sordos a la palabra de Dios.Besicos
ResponderEliminarNunca deberíamos perder ese hábito o más bien la necesidad de esa sed de saber acerca de Dios y sus maravillas, aunque nos atraiga lo demás...vivir momentos del Señor...
ResponderEliminarAsi sea.
Muy buena frase hermana. Y seria bueno recalcar que afanes y riquezas pueden llegar incluso a ser aquellas necedades en las cuales ponemos mucho ahínco, y a las cuales estamos apegados. A veces somos ricos en acumular y en aferrarnos a un montón de ideas, tonterías y pensamientos los cuales se transforman en montón de palabras y acciones necias, “en buenas intenciones.” Ahogamos la Palabra, cuando hacemos todo sin orar y sin preguntarnos primero, si lo que hacemos agrada y hace feliz a La Palabra. No regamos la tierra, no profundizamos, no le abonamos y mucho menos queremos escarbar, sino que nos mantenemos en la superficie. Conformándonos con una “plantilla" a medio crecer y débil. La Palabra, que es Cristo mismo, quiere una sola cosa de nosotros: nuestro corazón. La conversión de nuestro corazón. Pero para esto, hay que trabajar la tierra vigilantes todo el tiempo.
ResponderEliminarAyúdame, Señor, en esta semana Santa que se aproxima. Arranca en mi todas esas raíces ponzoñosas que dañan y que te ahogan. Que el Señor transforme mi corazón por el Suyo. Que se forme en mi el Reino de Dios, al igual que el grano de mostaza. «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según su palabra»
Mi cuaresma ha sido dura... Le pido humildemente, no deje de orar por mi. Gracias. Dios le bendiga y un abrazo.
Gracias, María, no te olvido siempre estas en mis oraciones mi querida hermana, no se como comunicarme contigo, gracias, por tu confianza.
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